Científicas cordobesas inventaron detector portátil de arsénico en agua

(Martes 5 de mayo de 2026) El sensor ya fue patentado por las investigadoras de la Universidad Nacional de Córdoba. Estiman que 17 millones de argentinos están expuestos a aguas contaminadas con arsénico. /
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Marcela Rodríguez, Daiana Reartes y María Dolores Rubianes, científicas del Departamento de Fisicoquímica de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y del CONICET, desarrollaron un sensor electroquímico de bajo costo, portátil, fácil de usar, desechable y capaz de detectar la presencia de As(III) en el agua potable.
"La importancia de este sensor es crucial, al ser portátil, pequeño, de fácil aplicación, el sensor puede medir el nivel de arsénico en territorio", dijo Rodríguez.
Por su parte Daiana Reartes explicó cómo es que funciona el sensor, "consiste en una tira reactiva, que es la que nos permite realizar la medición de arsénico". Y destacaron la inmediatez de los resultados y de la medición, "podemos medir la presencia de arsénico en el agua en tan sólo tres minutos".
El nuevo sensor se basa en principios electroquímicos y combina nanopartículas de oro con un componente natural, el invento integra ahora el catálogo UNC Innova.
Las pruebas realizadas con muestras tomadas en General Levalle, de la provincia de Córdoba, y Recreo de Catamarca, localidades afectadas por altos niveles de As(III), permitieron validar la efectividad del dispositivo.
La presencia de arsénico en el agua de consumo constituye una problemática de salud a nivel mundial. La exposición prolongada a este elemento natural provoca hidroarsenicismo crónico regional endémico (HACRE), enfermedad que produce lesiones en la piel, problemas cardiovasculares, diabetes y distintos tipos de cáncer. En niños y niñas, está fuertemente asociada a daños neurocognitivos.
Argentina registra la mayor área afectada por aguas subterráneas contaminadas con arsénico dentro de América Latina: cerca de un millón de kilómetros cuadrados, distribuidos entre las provincias de Córdoba, Santiago del Estero, Chaco, Salta, Tucumán, Santa Fe y La Pampa.
Un reciente análisis de 61 publicaciones científicas, realizado por un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Rosario, reveló que 17 millones de personas en el país están expuestas al consumo de agua contaminada con arsénico. Las poblaciones rurales que extraen el agua de pozo y carecen de tecnologías apropiadas de potabilización son vulnerables al arsénico en su forma más tóxica: el arsenito, nombrado As(III).
El dato sobresaliente del nuevo sensor es su alta sensibilidad, que permite un excelente límite de cuantificación: puede detectar valores de ese elemento incluso por debajo del límite (10 partes por billón) recomendado por la Organización Mundial de la Salud y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.-
FOTOS:

Las científicas de la UNC y del CONICET Marcela Rodríguez, Daiana Reartes y María Dolores Rubianes
